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Título original: The Da Vinci Code. Título en español: El Código Da Vinci. Autor: Dan Brown. Género: Novela aventura. Editor original: Doobleday, a division of Random House. Inc., Nueva York. Editor hispano: Ediciones Urano, S. A., 2003. Traducción: Juanjo Estrella. Número de páginas: 557.
Autor: Hijo de un profesor de matemática y de una compositora de música sacra, Dan Brown, ha sentido siempre un fuerte interés por la unión entre ciencia y religión, los códigos ocultos y las organizaciones secretas. Un interés que culminó en su primera novela, Digital Fortress y continuó en Angeles y Demonios, en la que aparecía el protagonista de El Código Da Vinci, Robert Langdon. El Código Da Vinci ha sido número uno de la lista de The New York Times, Publishers Weekly y Amazon desde su publicación.
Reseña Antes de morir asesinado, Jacques Saunière , el último Gran Maestre de una sociedad secreta que se remonta a la fundación de los Templarios, transmite a su nieta Sophie una misteriosa clave. Saunière y sus predecesores, entre los que se encontraban hombres como Isaac Newton y Leonardo Da Vinci, han conservado durante siglos un conocimiento que puede cambiar completamente la historia de la humanidad. Ahora Sophie, con la ayuda de un experto en simbología, Robert Langdon, comienza la búsqueda de ese secreto, en una trepidante carrera que les lleva de una clave a otra, descifrando mensajes ocultos en los más famosos cuadros del genial pintor y en las paredes de antiguas catedrales. Un rompecabezas que deberían resolver pronto, ya que no están solos en el juego: una poderosa e influyente organización católica está dispuesta a emplear todos los medios para evitar que el secreto salga a la luz. Un apasionante juego de claves escondidas, sorprendentes revelaciones, acertijos ingeniosos, verdades, mentiras, realidades históricas, mitos, símbolos, ritos, misterios y suposiciones en una trama llena de giros inesperados, narrada con un ritmo imparable que conduce al lector hasta el secreto más celosamente guardado del inicio de nuestra era.
Los hechos El Priorato de Sión - sociedad secreta europea fundada en 1099 - es una organización real. En 1975, en la Biblioteca Nacional de París se descubrieron unos pergaminos conocidos como Les Dossiers Secrets, en los que se identificaba a numerosos miembros del Priorato de Sión, entre los que se destacaban Isaac Newton, Sandro Boticelli, Víctor Hugo y Leonardo Da Vinci. La prelatura vaticana conocida como Opus Dei es una organización católica de profunda devoción que en los últimos tiempos se ha visto inmersa en la controversia a causa de informes en los que se habla de lavado de cerebro, uso de métodos coercitivos y de una peligrosa práctica conocida como <mortificación corporal>. El Opus Dei acaba de culminar la construcción de una de sus sedes, con un coste de 47 millones de dólares, en Lexington Avenue, Nueva York. Todas las descripciones de obras de arte, edificios, documentos y rituales secretos que aparecen en esta novela son veraces.
Resumen
Hotel Ritz, París. 12:32 a.m. Robert Langdon, profesor de simbología religiosa de la Universidad de Harvard y que horas antes había dado una conferencia en La Universidad Americana de París, despertaba algo aturdido en su apacible habitación del Ritz, tras una llamada realizada por el recepcionista, quién le advertía de la presencia de un hombre muy importante que lo buscaba de manera urgente y que en ese preciso instante se dirigía a su habitación. Robert Langdon apenas saltó de su cama cuando alguien golpeó su puerta - era el teniente Jérôme Collet, de la Dirección Central de la Policía Judicial (DCPJ) era, más o menos, el equivalente al FBI estadounidense. Y le mostraba a Langdon una polaroid de hace una hora donde aparecía el cuerpo muerto de Jaques Saunière. Robert Langdon y Jacques Saunière habían quedado en reunirse para tomar una copa después de la conferencia, pero Saunière no se había presentado. Al ver la fotografía, Lagndon fue invadido por una sensación de sorpresa y repulsión que dieron paso a una oleada de indignación, preguntándose quién pudo haberle hecho algo así. - Nuestra esperanza es que usted nos ayude a responder a esa pregunta, teniendo en cuenta sus conocimientos sobre simbología y la cita que tenía con él.- le respondió el teniente Collet.
A menos de dos kilómetros de ahí, Silas, el imponente albino amparado y miembro activo del Opus Dei, telefoneaba al Maestro para notificarle que los tres senescales y el Gran Maestre estaban muertos y que todos habían coincidido en darle la información que andaban buscando. Los cuatro le habían confirmado la existencia de la clef de la voûte...la legendaria <clave de bóveda> y que estaba ubicada nada más ni nada menos que en París, en la iglesia de Saint- Sulpice. Según la tradición, la hermandad había creado un mapa de piedra en la que estaba grabado el lugar donde reposaba el mayor secreto de la orden, una información tan trascendental que su custodia justificaba por sí misma la existencia de aquella organización. Pero antes de dirigirse hacia la clave, el Maestro le había concedido una hora para hacer penitencia y purgar su alma de los pecados de aquel día. Apretó aún más el cilicio que llevaba puesto en el muslo - una correa de piel salpicada de púas metálicas que se clavaban en la carne como recordatorio perpetuo del sufrimiento de Cristo. Se arrodilló y comenzó a azotarse con una cuerda de gruesos extremos anudados. Al cabo de un rato comenzó a sangrar.
En la Pyramide, la ultramoderna pirámide de cristal que según los más puristas destrozaba la sobriedad del patio renacentista, pero que actualmente es la entrada principal del Louvre, Lagndon era recibido por Bezu Fache - capitán de la Dirección Central de la Policía Judicial. A medida que se adentraban en el foyer subterráneo, el enorme espacio iba emergiendo lentamente de las sombras. Construido veinte metros debajo del nivel de la calle, el nuevo vestíbulo del Louvre, se extendía como una cueva infinita. Normalmente aquel espacio estaba siempre inundado de luz y de turistas, pero aquella noche se veía oscuro y desierto, envuelto en una atmósfera de frialdad más propia de una cripta. Todos los guardias del Louvre estaban siendo interrogados y los agentes estaban a cargo de la seguridad del museo. Mientras pasaban al lado de la Pyramide Inversée, Fache interrogaba a Lagndon sobre su relación con Saunière y la cita que tendrían. En realidad Lagndon y Saunière no se conocían, pero el conservador quería aprovechar la estadía en París del profesor para tratar un asunto muy importante con él. Langdon ignoraba los verdaderos motivos, pero suponía que era algo relacionado con el arte, además ambos tenían algo en común: eran estudiosos de la iconografía del culto a las diosas, del concepto de santidad femenina en el arte y en los símbolo asociados a ella.. Esto hizo que Fache pusiera en duda las buenas intenciones que tenía Lagndon en ayudar a resolver el caso. En las galerías había un resplandor rojizo que permitía al personal transitar por los pasillos al tiempo que mantenía las obras de arte en una semi penumbra pensada para retrasar los efectos negativos derivados de una sobreexposición a la luz. Las cámaras de video vigilancia solo estaban allí para despistar a los turistas, pero no funcionaban. La vigilancia, en un museo de aquellas proporciones era carísima e ineficaz. Actualmente se usan <sistemas de seguridad reactivos>. Si el intruso se lleva una obra de arte, automáticamente quedan selladas las salidas en el perímetro de la galería objeto del robo dejando al ladrón entre rejas antes de que llegue la policía.
En la nueva sede estadounidense del Opus Dei, el obispo Manuel Aringaroza había metido cuatro cosas en un bolso y se disponía a viajar rumbo a Roma. A bordo recibía la llamada del Maestro comunicándole que Silas había encontrado la clave.
En la Gran Galería del Louvre, Langdon se encontraba con la escena del crimen. En el suelo, un Caravaggio. A Saunière lo atacaron en su despacho, salió corriendo a la Gran Galería y activó la reja de seguridad arrancando ese óleo de la pared. Esta se cerró al momento dejándolo encerrado, esto le permitió separarse de su atacante. El asesino quedó fuera, en el vestíbulo, y disparó a Saunière desde el otro lado de la reja. La bala le impactó en el estómago. Su muerte fue muy lenta. Tal vez tardó quince o veinte minutos en perder la vida, lo que le dio tiempo para dejar un mensaje en clave en la galería y sobre su cuerpo desnudo. Se había quitado toda la ropa, se tendió boca arriba en el centro de la espaciosa galería, perfectamente alineado longitudinalmente. Sus brazos y piernas estaban totalmente extendidos. El dedo índice de su mano izquierda estaba ensangrentado, porque lo había mojado en la herida para usarlo a modo de tinta y poder dibujar un sencillo símbolo sobre su abdomen: una estrella de cinco puntas, más conocido como Pentáculo que representa a Venus, la diosa del amor sexual femenino y de la belleza. Además la postura del cuerpo enfatizaba aún más la referencia al pentáculo y al sagrado femenino. Según Fache, usó la sangre para que la policía iniciara ciertas investigaciones forenses, ya que el conservador disponía de un rotulador de tinta invisible pensado originalmente para que museos, restauradores y unidades especiales de lucha contra la falsificación pudieran colocar marcas invisibles en las obras. Se hace visible solo bajo la luz ultravioleta. Fache sometió el lugar bajo una neblina violácea que dejó a la vista un sinnúmero de otras pistas.
Muy tarde, esa noche sor Sandrine, la encargada de los aspectos no religiosos de la vida de la iglesia Saint- Sulpice recibía la llamada de su jefe, el abad, diciéndole que el obispo Manuel Aringarosa, el máximo representante del Opus Dei, lo había telefoneado pidiendole un gran favor. Uno de sus numerarios se encuentra en París y desea visitar la iglesia esta noche, porque su avión parte mañana temprano. Sor Sandrine a pesar de que estaba algo molesta accedió, pero no intuía nada bueno de todo esto.
Langdon no lograba apartar la vista de aquellas letras que brillaban en el suelo: 13-3-2-21-1-1-8-5 ¡Diavole in Dracon! Límala, asno Una parte al menos parecía un mensaje cifrado. Y los criptógrafos ya estaban trabajando en el. Además Saunière había pasado el rotulador varias veces alrededor de su cuerpo, dibujando varios arcos y básicamente inscribiéndose él mismo en un círculo. Langdon lo relacionó con el hombre de Vitrubio, el dibujo más perfecto de la historia desde el punto de vista de la anatomía, de Leonardo Da Vinci. Langdon todavía no comprendía qué había querido decirles Jaques Saunière y Fache parecía que quería convencerlo de que Saunière pertenecía a un culto al diablo por la frase Diavole in Dracon. En esos momentos Fache recibió una llamada del teniente Collet avisándole sobe el arribo de una agente del departamento de criptografía, lo que tal vez significaba que habían descifrado el mensaje.- Dígale al criptógrafo que espere en el puesto de mando. Hablaré con ella tan pronto pueda. Collet insistía en que la agente Neveu quería hablar urgente con él. Y que se estaba dirigiendo a la Gran Galería. Fache enfurecido no daba crédito a tal imprudencia. Neveu se disculpó ante Fache y se presentó a Langdon como agente del Dpto. de Criptografía del DCPJ. Y les contó que ya había descifrado el código numérico, pero antes de dárselos le notificó a Langdon que tenía un mensaje desde su país y que debía ponerse en contacto con la Embajada de los Estados Unidos inmediatamente, le indicó el número y le ofreció que llamara desde su teléfono móvil. Langdon marcó al número que le habían dado, pero se percató que lo conectaba con la grabadora de voz de la agente Neveu en donde ella le advertía que corría peligro y que debía seguir sus instrucciones al pie de la letra. Sophie Neveu distraía a Fache diciéndole que no era más que una broma numérica y que al colocar los número en orden ascendente resultaba una de las progresiones matemáticas más famosas de la historia, se trata de la Secuencia de Fibonacci, pero Fache no veía qué tenía que ver eso con la muerte de Sauniére. Langdon atónito terminaba de oír el mensaje y pidió permiso para ir al baño. Allí lo esperaba la agente Neveu, quién le explicó todo . Para empezar él estaba bajo vigilancia policial, porque, según Fache, era el principal sospechoso del asesinato de Jaques Saunière. Que aquella noche lo habían convocado al Louvre no en calidad de especialista en simbología, sino como sospechoso. Y del bolsillo izquierdo le sacó un dispositivo de seguimiento por GPS. Sophie le contó que Fache no le había mostrado el mensaje entero. Debajo de la tercera línea Saunière había escrito además: P.S. Buscar a Robert Langdon. Y que el mensaje del suelo estaba dirigido a ella, porque Jaques Saunière era su abuelo. Hace 10 años que se habían peleado, P. S. significa Princesse Sophie, como solía llamarla su abuelo y que por alguna razón él le pidió que se contactara con Robert Langdon y que fuera como fuera ese era un caso que debían resolver ambos. Sin la policía. Mientras Sophie afligida recordaba los numerosos intentos que había hecho su abuelo por hablar con ella y contarle la verdad sobre su familia. Fache llevaba 15 minutos esperando que Langdon regresara del año, y cuando se disponía a buscarlo recibió una llamada de Collet diciéndole que el director del Dpto.de Criptografía había llamado para dar información sobre el código numérico, que ellos no habían enviado a la agente Nevue, pero que no cuestionaban su comportamiento, debido a que era la nieta de la víctima y que podría encontrarse demasiado afectada. Esa información todos la desconocían hasta esa noche. En ese instante Sophie y Robert se disponían a escapar del Louvre. Lanzaron el dispositivo de seguimiento por la ventanilla el que cayó sobre un camión que pasaba en ese momento. Collet que seguía todos los movimientos por un monitor dio aviso del escape a Fache quien se movilizó rápidamente hacia los baños, encontrando a nadie. Sophie y Langdon lograban escapar de Fache y se dirigían velozmente al lugar de los hechos. Mientras subían al ascensor y corrían por las galerías Robert intentaba descifrar alguna pista, hasta que dio con la primera: ¡Diavole in Dracon! ¡Límala asno! = ¡Leonardo da Vinci! ¡La Mona Lisa!.
Esa noche, la recóndita nave de Saint- Sulpice estaba silenciosa como una tumba y el único indicio de vida era un débil olor a incienso de la última misa. Y sor Sandrine no se apartaba del lado de Silas aún cuando éste le había dicho que se fuera a dormir. Al rato ella accedió, se fué a su habitación, pero siguió observándolo desde arriba. Silas arrodillado en el primer banco fingía que razaba, aunque en realidad lo que hacía era observar detalladamente la planta del templo. Y ahí estaba, la famosa Línea Rosa, cruzaba toda la iglesia a lo ancho. Actualmente esa línea se establece en Greenwich, Inglaterra, pero antes de que en esa localidad se estableciera el primer meridiano, la longitud cero pasaba directamente por París y atravesaba la Iglesia de Saint Sulpice. Silas tanteó todas las baldosas adyacentes hasta que una resonó, y comenzó a romperla. Sor Sandrine que lo veía desde arriba ahogó un grito. Ella no sólo era la cuidadora de aquel lugar, además era su centinela. El gran momento había llegado. Silas cavó hasta encontrar un compartimento que guardaba una gruesa tablilla de piedra que recitaba Job38:11. Silas abrió la biblia y leyó el versículo creyendo que encontraría la clave, pero el versículo rezaba simplemente así: Llegarás hasta aquí, no más allá. Sor Sandrine llamaba a un número desconocido y dejaba un mensaje diciendo: ¡están todos muertos!. Ella no lo sabía, pero el número pertenecía a Jaques Saunière y el mensaje servía para avisarle que los buscadores del Santo Grial estaban cerca. Silas al oirla levantó un candelabro y arremetió a golpes contra ella. <<Los cuatro están muertos. La verdad más valiosa se ha perdido para siempre>>.
En la Salle des Ètats Sophie inspeccionaba el rostro de la Mona Lisa con la luz ultravileta, de pronto No verdad lacra Iglesias. Otro anagrama de su abuelo, aunque este era más fácil: La Virgen de las rocas. Detrás de la pintura Saunière le había dejado una llave con una forma muy peculiar y en su reverso, una dirección. Salieron como pudieron del Louvre y se dirigieron a la 24 Rue Haxo. Una vez apartados de la ciudad Sophie le pide a Langdon que le cuente todo lo que sepa del Priorato de Sión. El Priorato de Sión lo fundó en Jerusalén un rey francés llamado Godofredo de Bouillion en el año1099. El rey y su familia habían estado guardando un secreto desde tiempos de Jesús y por temor a que se perdiera fundó una hermandad secreta cuya misión es velar por él, transmitiéndolo de generación en generación. Crearon también un brazo armado, un grupo de 9 caballeros conocidos como los Caballeros Templarios. Toda la serie de documentos, su poder y el secreto que revelan la verdad han pasado a conocerse como Sangreal. Son solo la mitad del tesoro y están enterrados con el propio Grial... y revelan su verdadero significado.
En el edificio de la Rue la Bruyère, Silas estaba como loco, lo habían engañado y ahora todo estaba perdido. Había puesto en peligro al obispo Aringarosa y le había fallado al Maestro.
"Banco de depósitos de Zúrich" Sophie y Robert no comprendían todavía, por qué su Jaques los había enviado allá, pero era probable que la llave que tenían en su poder abriera alguna caja fuerte del banco Suizo.
Aringarosa llegaba al Castel Gandolfo - la residencia de verano del Papa - Entró a un salón donde lo esperaban tres hombres: el obeso secretario vaticano y dos cardenales italianos de alto rango. Sobre la mesa un maletín con bonos al portador de alta denominación emitidos por la Banca Vaticana. Canjeables por efectivo en cualquier parte del mundo y equivalentes a veinte millones de euros. Luego se dirige a París.
En el banco de depósitos de Zurich, Sophie y Langdon insertan la llave y la abren la rampa, más adelante una reja, el guardia había visto sus fotos emitidas por la Interpool en las noticias de la noche y dio aviso a Vernet, presidente del banco. Sophie le explicó que la llave se la había heredado su abuelo, Jaques Saunière quien había sido asesinado. Vernet, estupefacto no da crédito a lo que oía, Jaques era un muy buen amigo suyo y por eso decide ayudar a su nieta a pesar de las acusaciones que oyó en las noticias. A demás de la llave, necesitaban un código de diez dígitos. Langdon asoció la Secuencia de Fibonacci como otra pista, entonces Sophie los ordenó de forma ascendente: 1123581321 y luego de unos segundos se levantó un brazo dejando a la vista una gran caja de plástico. La abrieron y sacaron de su interior otra caja más pequeña de mármol y con una especie de líquido en su interior llamado criptex - una caja fuerte inventada por Leonardo Da Vinci y que Saunière fabricaba como pasatiempo. Dentro había un tubo con vinagre y más adentro un rollo de papiro. Si alguien forzaba el criptex, el tubo de vinagre se rompía y disolvía rápidamente el papiro y que Sophie y Robert creían era la clave del Priorato de Sión. El guardia del banco había llamado a la policía, la cual no demoró en llegar. Sophie y Robert debían salir lo más rápido de ahí y para ello necesitaban la ayuda de alguien. Vernet les tuvo compasión y se ofreció a ayudarlos. Los subió a un furgón de transportes y se hizo pasar por chofer. Luego de algunas buenas mentiras logró evadir a la policía y salir de ahí, pero tras recorrer unas cuantas horas de viaje Vernet comenzó a sentirse incómodo así que decidió detener el furgón, tomó su arma y los obligó a bajar para abandonarlos allí, sin embargo Sophie y robert se defienden, logran quitarle el arma y escapar en su furgón. Sin saber a dónde ir, a Langdon se le ocurre ir al castillo de su buen amigo Sir Leight Teabing. Un hombre rico a la manera de los países pequeños. Descendiente del primer duque de Lancaster, usaba hierros en las piernas y muletas producto de una enfermedad, pero se había pasado su vida intentado dar a conocer la verdad sobre el Santo Grial. A pesar de lo tarde que era, Teabing los invita a pasar y ordena a su mayordomo (quien reconoce los rostros de Sophie y Robert divulgados por el noticiario) té y galletas para todos.
En el interior del castillo Robert le contaba todo lo sucedido a Teabing, con la esperanza de que él les proporcionara más información y les ayudara a abrir el criptex. Teabing le explica a Sophie que el Grial es una persona, una mujer de hecho. El símbolo para lo masculino es ^ Y para lo femenino es v Por ese motivo las personas tienden a confundir el Santo Grial con un cáliz o una copa, pero en realidad representa al vientre femenino. El poder de la mujer y su capacidad para engendrar vida fueron en otro tiempo algo muy sagrado, pero suponían una amenaza para el ascenso de una iglesia predominantemente masculina. En el estudio de Teabing el les mostraba una reproducción de dos metros de La úlima cena. Y les señaló el discípulo que está sentado en el puesto de honor, a la derecha del Señor. Era una mujer, más conocida como María Magdalena, la prostituta, que desgraciadamente esa idea errónea fue el legado de una campaña de desprestigio lanzada por la Iglesia en su primera época y así ocultar su papel como Santo Grial. La Iglesia primitiva necesitaba convencer al mundo de que Jesús, el profeta mortal, era un ser divino. Por tanto, todos los evangelios que describieran los aspectos <<terrenales>> de su vida debían omitirse en la Biblia. En la última cena, Leonardo Da Vinci grita a los cuatro vientos que Jesús y María Magdalena son pareja. Los Evangelios Gnósticossticos, curiosamente no coinciden con los evangelios de la Biblia. Y un buen ejemplo es un párrafo en el evangelio de Felipe: Y la compañera del Salvador es María Magdalena. Cristo la amaba más que a todos sus discípulos y solía besarla en la boca. El resto de los discípulos se mostraban ofendidos por ellos y le expresaban su desaprobación. Le decían: ¿por qué la amas más que a todos nosotros?. La palabra <<compañera>> en esa época significaba literalmente <<esposa>>. Y cuando Cristo intuyó que pronto lo capturarían le da a Mª Magdalena, instrucciones para que ponga en marcha la Iglesia una vez Él ya no esté. O sea que la Iglesia debía ser dirigida por una mujer. Y si se analiza el árbol genealógico de Mª Magdalena y Jesucristo, nos damos cuenta de que ambos tenían sangre real. Ella descendía de la Casa de Benjamín y Él de la Casa de David que era descendiente del rey Salomón, rey de los judíos. Cuando se dice que el Grial es <<el cáliz que contenía la sangre de Cristo>> se está hablando, en realidad, de Mª Magdalena, del vientre femenino que perpetuaba la sangre real de Cristo, según la hermandad ella estaba encinta en el momento de la crucifixión, por lo tanto Jesús no sólo estaba casado, sino que fue padre de una niña llamada Sarah. Para garantizar la seguridad de la niña, Magdalena la tuvo en Francia en ese entonces conocida como Galia. Con todo, el linaje de Cristo se perpetuó en secreto en Francia con la Casa merovingia, descendiendo de ahí Godofredo de Buillion, fundador del Priorato de Sión. Las acusaciones hacia Mª Magdalena son horrendas, pero hay que comprender las poderosas motivaciones de la Iglesia para llevar a cabo una confabulación de esas proporciones. No habrían sobrevivido nunca si hubieran hecho público que Cristo había tenido descendencia. Un hijo suyo habría minado cualquier idea de divinidad asociada a él, y por tanto, habría sido el fin de la Iglesia cristiana, que proclamaba ser el único vehículo a través del cual la humanidad podía acceder a lo divino y entrar en el Reino de los Cielos.
Afuera del Castillo y observando por una ventana todo lo que sucedía, Silas, esta vez dispuesto a no salir de ahí sin la clave.
Rèmy algo nervioso solicita la atención de su patrón para advertirle que esas personas son peligrosas. Teabing le pide a su amigo Langdon una explicación y este se la da. Teabing decide ayudarlos, después de todo se trata del Santo Grial. Bajo la luz de una lámpara de escritorio examinan la caja de palisandro, Lagndon observa un pequeño agujero en la rosa y una leve translucidez. Con un clip intenta hacer presión y la rosa cae. En el espacio libre de la caja se hallaba otro mensaje. En ese momento Silas ingresa a la habitación donde se encontraban ellos, golpea a Langdon en la cabeza y al resto los amenaza con una arma. Teabing se apresuró a tomar su muleta y golpeó el muslo del numerario. Este lanzó un chillido y cayó al suelo. Antes que los demás pudieran decir algo, un mar de luces y sirenas se materializó a la entrada de la propiedad. Teabing, Robert, Sophie y Rèmy con Silas al hombro corren hacia el estacionamiento de la mansión y escapan en el Range Rover para dirigirse al aeródromo de Le Bourget donde el jet de Teabing lo estaba esperando.
Collet le avisa a Fache y comienza inspeccionar la mansión. Uno de sus policías le da cuenta de que algo extraño estaba pasando en el desván de ese lugar. Habían cámaras, miles de grabaciones y equipo de seguimiento de la más alta tecnología.
A bordo del jet que se dirigía a Londres, los estudiosos intentan descifrar el mensaje encontrado. Luego de tardar varios minutos Sophie notó que era un texto escrito al revés que les permitía abrir el criptex. Al hacerlo notaron que el rollo de papiro contenía otro texto que mencionaba la ciudad de Londres y a un caballero enterrado allí. Además de encontrar otro criptex más pequeño.
En el aeródromo de Londres la policía Inglesa había sido advertida de los sujetos y tenían orden de retenerlos allí, mientras Fache arribaba en aquel lugar, sin embargo Teabing sobornó a su piloto para que los dejara en otro lugar y él volviera solo al aeródromo Londinense. Mientras el director ejecutivo del aeropuerto inspeccionaba el interior del jet, Teabing y los demás viajaban tranquilamente en su limusina rumbo a Fleet Street donde se encontraba la iglesia del Temple lugar que Teabing creía se encontraba el caballero. Silas estaba atado e iba en el maletero.
Una vez dentro de la iglesia del Temple se dirigieron a la cámara circular en donde se hallaban diez caballeros de piedra desgastados por el tiempo.
Afuera, en un callejón lleno de basura cerca de la iglesia, Rèmy abría el maletero y le daba a beber algo de licor a Silas para que reaccionara. Le mencionó que él también servía al Maestro y se disculpaba por no poder desatarlo antes. Ahora debían concluir con su trabajo. Como un fantasma Silas ingresó a la iglesia y se aproximó en silencio hacia Sophie y le hundió la pistola en la espalda. Teabing preocupado preguntó a Silas si le había hecho daño a Rèmy, pero este le dijo que se despreocupara y que le entregara la clave. Al ver que no le entregaban el criptex Rèmy, desobedeciendo las órdenes del Maestro decidió intervenir. Langdon entregó el criptex a Silas y Rèmy se llevó a Teabing apuntándolo con el arma. Rèmy dejó a Silas a cierta distancia de la entrada del centro del Opus Dei en Londres para que se refugiara allí. Su misión había concluído.El obispo Aringarosa, quién había amparado a Silas, lo había convertido al catolicismo y lo había llevado a formar parte del Opus Dei, se acababa de enterar de lo sucedido. Y muy preocupado se comunica con Fache y le pide que encuentre a Silas.
Con la limosina aparcada Teabing ofrece a Rèmy un trago. -Has hecho un buen trabajo - dijo el Maestro. Rèmy entregó la clave al Maestro y la pistola libre de huellas he hicieron un brisdis. Al rato Rèmy comenzó a sentirse extraño, sudaba y lo invadía un doloroso ardor en su interior. Sin darse cuenta, el Maestro lo había envenenado. No tenía otro remedio. Era el único que había visto su rostro y no podía correr el riesgo de dejarlo vivo.
Los agentes de Fache llevaron a Aringarosa donde estaba Silas, pero este último al ver a los policias fue enceguecido por el miedo y disparó contra ellos. Por detrás unas manos fuertes lo tomaban y una voz le gritó al oído <<¡Silas, No!>>. Silas volteó y disparó, en ese momento sus ojos se encontraron. Al ver caer al obispo Aringarosa, Silas empezó a gritar.
Sophie y Langdon seguían buscando alguna pista, fuera de la iglesia del Temple. De pronto Robert recordó un hecho e concreto: el funeral del caballero británico Isaac Newton, quien también había sido un Gran Maestre. Ahí estaba la respuesta, debían dirigirse hacía la tumba de Isaac Newton, en la abadía de Westminter. Un lugar lleno de laberintos, mausoleos, capillas y nichos. Cuando llegaron al lugar, a unos cien metros de aquella misma nave, la imponente tumba de Isaac Newton tenía un visitante solitario. El Maestro llevaba diez minutos estudiando el detalle del sepulcro. Cuando vió llegar a Sophie y Langdon, se escondió más que rápido sin que estos llegaran a darse cuenta de su presencia. <<Sólo cinco letras nos separan del Grial>>. Cuando Teabing se dignó a aparecer, les apuntaba con una pistola y los obligaba a que le dijera lo que habían descifrado.
Silas llorando sobre el pecho del obispo, rogaba su perdón. Aringarosa replicaba que el que lo sentía era él. Nunca debió haberlo involucrado con la búsqueda del Santo Grial y que ambos habían sido engañados. El Maestro nunca habia tenido la intención de entregarles el Santo Grial.
Teabing obligaba a sus víctimas a que le dijeran la palabra clave, pero a pesar que Langdon la había descubierto hacía un buen rato, no tenía intensiones de dársela. Bezu Fache irrumpió en el lugar alegrándose que la agente Neveu y Langdon estuvieran bien. Teabing había cometido el error de mostrar su identificación al entrar en la abadía, los guardias habían visto el informativo y dieron aviso a la policía. -¡Robert, dime dónde está escondido!. Gritaba Teabing mientras Fache se lo llevaba arrestado.- Solo los que son dignos de él encuentran el Santo Grial - respondió Langdon.
Luego de que la ambulancia se llevara al obispo, Silas llegó a un rincón discreto de Kensigton Garden, se arrodilló en la hierba mojada y se dejó morir.
Fache cansado tras el interrogatorio a Leight creía ver que lo que pretendía el astuto historiador era crear un escenario propicio para que sus abogados pudieran pedir su absolución alegando trastorno mental. Había implicado al Vaticano y al Opus Dei, dos grupos que habían resultado ser totalmente inocentes. El trabajo sucio lo habían hecho un monje fanático y un obispo desesperado. Además había situado su centro de escucha electrónica en su propa mansión utilizando a su mayordomo como espía. Un plan casi perfecto.
La palabra clave era "POMUM" tenía relacíón con el fruto prohibido, hablaba de la manzana que comió Eva y la que le cayó a Newton en la cabeza. Todo estaba relacionado. Aquella palabra les permitió abrir el siguiente criptex, que en su interior contenía otro papiro que recitaba lo siguiente: Bajo la antigua Roslin el Grial Con impaciencia espera tu llegada. Custodios y guardianes de sus puertas Serán por siempre el cáliz y la espada. Sophie y Robert tomaban un taxi hacia la catedral de Roslin. Una vez allí debían observar algún enigma en el que aparecieran el cáliz y la espada. Sin darse cuenta, habían captado la atención de un guía, el que se acercó a Langdon para preguntarle dónde había obtenido esa caja de palisandro que llevaba en las manos. Langdon le respondió que era una historia muy larga y siguió en lo suyo, pero el muchacho insistió, diciéndole que su abuela tenía una exactamente igual. Cuando Sophie entró al lugar recordó haber estado en aquel lugar con su abuelo cuando ella era apenas una niña. Recordó que mientras lo esperaba ella se recostó en el suelo de la capilla a contemplar un enigma que había en el techo, aquel enigma contenía unos símbolos: un cáliz y una espada. Su abuelo, en aquel entonces había entrado a la capilla con lágrimas en los ojos y ella recordó que lo había visto conversar con alguien en una casita en la parte trasera de la capilla. Cuando Sophie volvió en sí, resolvió correr hacia aquella casa y hablar con quien viviece allí. Cuando tocó la puerta, una anciana con ojos amables y cansados le abrió y la reconoció y la llamó: Princesse Sophie. Aunque Sophie no comprendía del todo quiso entrar a la casa. La anciana era su abuela. Y Sophie tenía sangre real. Su abuela le contó que sus padres no habían muerto en un accidente de tránsito por casualidad. Y que ellos, sus abuelos, al ver que la búsqueda por el Santo Grial continuaba y ponía en peligro a sus nietos, decidieron separarse por el bien y continuidad de la familia. Su abuelo quedó a cargo de Sophie y la abuela a cargo del hermano menor se Sophie. El muchacho guía, que era el hermano de Sophie invita a Lagndon a pasar a su casa y saludar a su abuela, pero cuando ambos ingresan a la casa, ven a las dos mujeres conversando como si se hubiesen conocido toda la vida. Sophie saluda a su hermano y le cuenta la verdad a Robert, que para ese entonces ya estaba enamorado de ella y ella de él. Más tarde bajo la luz de Luna en la entrada de la capilla Roslin, Robert no puede estar más contento. Aunque toda su vida había estudiado acerca del Santo Grial y la descendencia de Cristo nunca se imaginó llegar a estar tan cerca de ella. Pero aún quedaba saber dónde se encontraban los restos de María Magdalenta, por lo tanto continuó descifrando el texto escrito en el papiro. Tras mucho analizarlo, dió con la respuesta. Los restos de María Magdalena se encontraban ahí mismo en París, custodiada por nada más ni nada menos que el Gran Maestre, Jaques Saunière, en la Pyramide Inversée.
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